Dedicados al servicio y la educación

Xavier y Joaquín García son conocidos en la comunidad por el cuidado que brindan a los animales del Condado de Palm Beach como dueños de El Cid Animal Clinic.

Pero ambos van más allá del llamado del cuidado de animalitos.

Joaquín está involcurado con la comunidad, especialmente la hispana, para educar sobre el VIH.

“Yo he sido una persona que siempre he creído que darle para atrás a nuestra comunidad es muy importante”, dijo Joaquín. “Nuestra comunidad ha hecho de nosotros lo que somos hoy día”.

Joaquín dice que el mantener la comunidad informada de lo que es el VIH es una necesidad imperiosa, pero el tabú del tema en la comunidad hispana hace llevar el mensaje un poco difícil.

Joaquín trabaja en conjunto con varias organizaciones como Compass, Comprehensive Aids Program y el programa de la policía de West Palm Beach llamado Prostitution Impact Prevention.

Dice que se ha encontrado mayormente con la falta de educación y la mentalidad intolerante.

“Todos estamos separados por mentalidades”, dijo Joaquín. “Y no vamos a lograr nada si no derretimos todas esas ideas juntas y nos convertimos en parte del estilo de vida americano”.

Joaquín lleva 20 años informando a la comunidad, pero ha notado recientemente que hay un problema que va de mano con el VIH: los desamparados.

Desde hace tres años, Joaquín se encarga de ayudar a personas que se han visto sin techo y sin comida.

“Hay muchas razones por las cuales la gente termina en la calle”, dijo. “Y la gente se tiene que dar cuenta que para muchos americanos, la falta de un cheque los puede dejar sin hogar”.

Mientras Joaquín lleva en su tiempo libre estos mensajes a la comunidad, Xavier continúa en sus estudios.

Además de ser veterinario, Xavier tiene un interés especial en ser dentista veterinario y en la cirugía, por lo cual está tomando cursos en esas especializaciones.

“Yo debería estar pensando en retirarme en vez de estar pensando en otra carrera”, dijo Xavier con una sonrisa.

En 1981, el puertorriqueño Xavier García conoció al cubano Joaquín García en la Universidad del Sagrado Corazón en Puerto Rico.

Poco después, Xavier se mudó a la República Dominicana para estudiar medicina veterinaria en la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña en Santo Domingo.

Joaquín, quien también se encontraba en el país, estudiaba medicina general en la Universidad Autónoma de Santo Domingo.

Han pasado 28 años desde que se encontraron por coincidencia en el mismo país, después de haberse conocido en la isla vecina.

El camino les fue arduo para ambos desde 1988, cuando sólo tenían un Toyota de 1974 con piso de madera, hasta hoy, cuando tienen la clínica.

“Sí hay un sueño americano”, dijo Joaquín. “Nosotros somos el sueño americano.”

Con ese Toyota, los García daban servicios médicos a domicilio.

Años más tarde, encontraron un hombre que estuvo dispuesto a alquilarles una oficina al precio que ellos podían pagar.

Con eso, montaron su primera clínica veterinaria en el condado.

Cinco años más tarde, Joaquín y Xavier compraron la plaza comercial, y llevan 15 años ofreciendo su ayuda a los animales del condado.

Xavier confesó que le encanta cantar. Cantó como barítono para el Palm Beach Opera por 18 años, y dice que le encanta llevar a la gente a la ópera.

Pero el tiempo libre se le ha ido con los estudios.

Xavier pausó al final para mencionar lo difícil que se les hizo a los dos llegar a dónde están y lo agradecidos que están por haber logrado lo que tienen hoy día.

Y Joaquín contó sobre una noche en la cual le quedaban sólo 8 dólares. Con eso, compraron un paquete de espagueti, una lata de salsa y una cebolla. Eso fue lo que comieron por dos días.

“Jamás me olvidaré de eso”, dijo Joaquín. “Esa noche fue la que me hizo quien yo soy hoy. Nunca me quiero olvidar de eso”.

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